Segunda ingestión de
esta dosis terapéutica bloggera. Alta adicción. Weekend Barbitúricos.
Militante de mi conciencia y éste,
mi tratamiento voy intentar dar sagrada sepultura a mis pensamientos, exhumando
mis voces para enterrarlas definitivamente.
Llego frente a la pantalla con una jauría
de voces ladrándome para ser una de ellas la que logre ocupar mi
primer plano mental. Las oigo gritando dentro de mi, una habla sobre la isla
atlántica de Tristão da Acunha. Otra me invita a filosofar sobre una reciente
lectura: Capitalismo vs Talentismo de Juan Carlos Cubeiro. También hay
serpientes dentro de mi, serpientes que inoculan veneno por frases como la de
Eduardo Galeano: La justicia es como la serpientes, sólo muerde a los
descalzos.
Pero no voy a flaquear
mas, no voy a dar más vasos medio llenos, ya se de lo que voy a
versar, no voy a dar más caramelos salados.
Yo, mi mejor adversario.
Hará unos diez años que oí esta sentencia
por primera vez. La ubico en el otoño - invierno del 2004. Recuerdo que me
fastidiara oírla de boca de un jugador de fútbol mediático y en la cresta de la
ola, como fue Anderson Luis de Souza, "Deco" que no de alguien
anónimo al quien poderme comparar des de la humildad y lo alcanzable. Por
suerte, para mi y para muchos hoy retirado ata más su vida a un fin heroico que
no un fin banal mancillado por contratos futbolísticos. Sería una puñalada
diaria a mis prinicpios verlo anunciar calzoncillos en blanco y negro, o
perfumes afrodisíacos en campañas navideñas. Esa frase que seguro no es suya,
me ha reconfortado una y mil veces haciéndome parecer un pobre descerebrado al
sonreír sin motivo aparente cuando acude a mi. Ese corazón de adolescente,
retador de todo y capaz de enfrentarse a las secuelas del pasado, revivió en mi
ayer noche para darme un triunfo ante mi mismo! Enfréntate a ti!
Para acabar y con permiso de Ignacio
Fornés:
Los tiempos cambian la vida nos hace
crecer el hoy es consecuencia del ayer.
EBDS